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Láser Estético

Depilación láser diodo

Escrito por: AEMLE | El día: 1 - octubre - 2010 | 0 Comentarios

INTRODUCCIÓN

Un mejor entendimiento del modo de actuación de los láseres por parte de los científicos y de los fabricantes de los láseres, ha permitido una mejora de los resultados. El hardware de los láseres diseñados para la eliminación del folículo piloso ha experimentado una notable evolucióndesde los pulsos cortos-PC (anchuras de pulso 1-10ms), pulsos largos – PL (10-100ms) a los pulsos súper largos – PSL (>100 ms). El pulso súper largo (PSL) combinado con el enfriamiento de la superficie epidérmica se ha diseñado para producir una depilación efectiva y permanente, asociado al empleo de altas fluencias, sin daño epidérmico y sin alteraciones de la pigmentación en todos los foto tipos de piel.

Tabla 1

En la tabla 1 se definen las diferentes anchuras de pulso.  Nosotros desde hace 2 años, a pesar del conocimiento de los trabajos publicados acerca de los tiempos de relajación térmica (TRT) específicos para la epidermis (1-10 ms) y bulbo piloso (40-100 ms), de que los láseres de otras compañías importantes habían diseñado pulsos de hasta 30 milisegundos solamente con fluencias de 40 julios y al parecer estaban obteniendo unos buenos resultados, nosotros nos vimos en la obligación de trabajar con pulsos muy largos de 150-250 ms y fluencias de 35- 50 julios, limitados por la potencia del láser que en aquellos momentos disponíamos, diodo de 810 nm, spot de 4-5 mm y una potencia de 30 vatios (Epidiode®, Intermedic S.A.). Los resultados obtenidos han sido la observación clínica de un recrecimiento del pelo menor del 80% al año, después de finalizadas las sesiones programadas, en general de 4-6 sesiones, con un intervalo de tiempo de 1-3 meses, dependiendo de la región anatómica a tratar. Recordemos que la morfología histológica de los folículos pilosos varían dependiendo del estado del ciclo de crecimiento. La fase anágena o de crecimiento es variable en su duración y puede tardar hasta 3 años. La fase catágena o de regresión es sin embargo, relativamente constante y es generalmente de 3 semanas de duración, mientras que la fase telógena o de reposo es de aproximadamente 3 meses. Se cree que la depilación asistida con láser es más efectiva en la fase anágena y menos efectiva o no efectiva en las fases de regresión o reposo. Los hallazgos obtenidos anteriormente, muy buenos resultados clínicos, nos han conducido a desarrollar láseres de mayor potencia (Multidiode® 60-90 vatios, Intermedic S.A.) con spots mayores 8-10 mm para alcanzar fluencias de 50-150 julios con anchuras de pulso de 500-1.000 ms, y comenzamos a testarlo con los resultados obtenidos anteriormente con anchuras de pulso de 100 ms, fluencias siempre superiores a los 35 julios y spots de 4-5 mm dependiendo de la potencia del láser utilizado de 60-90 vatios, y también lo comparamos con los resultados obtenidos inicialmente empleando anchuras de pulso de 150-200 ms.

METODOLOGÍA

En nuestro estudio clínico hemos utilizado un láser Diodo con una longitud de onda de 810 nm, 90 vatios, un spot de 104 mm de diámetro, anchuras de pulso de 500-1000 ms y fluencias de 58-115 julios respectivamente. La pieza de mano de 4.5 cm de diámetro, lleva acoplada un cristal de zafiro de 3 cm diámetro el cual ha sido enfriado mediante un circuito cerrado de agua a una temperatura constante de 2-5 ºC (Clo Cutaneous Cooling System®, Cool Laser Optics, Inc), para evitar el daño térmico de la epidermis durante la irradiación que se produce en los pulsos largos. La membrana basal rica en melanina está localizada a una profundidad de 50-100 μm entre la epidermis y la dermis. Existen varias formas de enfriar la epidermis:

  • El pre enfriamiento inmediatamente antes de la irradiación, que para que sea efectivo debe ser administrado de 0.5-2 s antes del tratamiento mediante láser, puede lograrse mediante la aplicación de gas criógeno o mediante la aplicación de una placa enfriada a una temperatura determinada (metal o zafiro) a la piel expuesta.
  • Enfriamiento paralelo el cual se efectúa simultáneamente a la irradiación, para los pulsos súper largos este tipo de enfriamiento es con mucho el más eficaz el frío paralelo actúa de dos formas: interno y externo; el enfriamiento paralelo interno consiste en la difusión del calor desde la membrana basal hacia la dermis y hacia las capas externas de la epidermis, esta forma de actuación, interna es más efectiva cuando la anchura de pulso de la irradiación es comparable al tiempo de relajación térmica (TRT) de la epidermis (5-30 ms); el enfriamiento paralelo externo consiste en la difusión del calor desde la membrana basal a las capas más externas de la epidermis y a la placa metálica y de zafiro externa previamente enfriada, la cual está en contacto directo con la piel. El enfriamiento paralelo externo es efectivo cuando la anchura de pulso de la irradiación es superior a 75 ms y alcanza su pico para anchuras de pulso de 500-1.000 ms, proporcionando el método más efectivo para la eliminación del calor debido a la mayor conducción y difusión térmica de la placa externa en contacto con la piel que la dermis.

Para los láseres con una longitud de onda óptima entre 700 y 900 nm, para que sea absorbido por la melanina pero con anchuras de pulso muy inferiores al TRT de la estructura que deseamos destruir, en este caso el folículo del pelo, no existe difusión térmica suficiente entre la vaina del pelo y las células que lo rodean, el resultado será el de una destrucción de la vaina del pelo con poca alteración de las células del folículo y un subsiguiente retraso pero recrecimiento del pelo en un porcentaje alto de los casos. La anchura del pulso se ha seleccionado para dañar efectivamente los folículos pilosos con preservación de la epidermis. Para producir un daño térmico permanente, el folículo piloso debe ser destruido en su totalidad hasta la vaina de tejido conectivo que lo contiene, es decir, la papila, matriz y células foliculares del tallo. La difusión de calor desde la vaina del pelo rica en contenido melánico y la matriz daña a otras estructuras que no contienen melanina y que están involucradas en el recrecimiento del pelo o en la regeneración del folículo. Recordemos que la eliminación de la papila dérmica detiene el crecimiento del pelo, pero el tercio inferior de la vaina dérmica es capaz de regenerar una nueva papila dérmica con el subsecuente recrecimiento del pelo. Recientemente se ha sugerido que las células del tallo folicular blocalizadas en la vaina externa de la raíz, cerca de la inserción del músculo erector pili, aproximadamente a 1.5 mm de la epidermis y cuya mielinización es constante es independiente del ritmo de crecimiento del pelo, juegan un papel importante en el recrecimiento del vello. Por tanto, es imprescindible que para conseguir una depilación permanente, sea necesaria la destrucción de ambas estructuras. El calentamiento tisular >75º C durante >1 ms, produce un daño térmico permanente. Debido a la propagación del calor desde la estructura calentada y al tiempo necesario que tarda en alcanzar la vaina del tejido conectivo, el volumen total del tejido calentado es mucho más grande que la vaina del pelo. El calentamiento producido por el pulso largo daña solo parte del folículo piloso. Durante el pulso súper largo se produce un perfil de temperatura que excede el umbral de daño térmico del folículo piloso, pero que no excede el umbral de daño térmico de los tejidos circundantes. En la teoría de la termólisis selectiva, es habitual referirse al tiempo de relajación térmica (TRT) de la estructura seleccionada, para una anchura de pulso significativamente más corta que el TRT, no hay difusión de calor y la temperatura alcanzada en el tejido que absorbe esta irradiación específica puede alcanzar un máximo. En el caso del folículo piloso, la vaina y las células matriciales ricas en melanina ocupan un volumen relativamente pequeño y la propagación del daño térmico a través del volumen total es aproximadamente unas 10 veces más (5-20) que el TRT del folículo del pelo. Por lo tanto se ha definido el tiempo necesario para dañar térmicamente la totalidad de la estructura folicular como el tiempo de daño térmico (TDT), el cual dependiendo del diámetro de la vaina y del folículo piloso y de la pigmentación, así como de la potencia de la luz láser podría llegar a ser de 5-20 veces mayor que el TRT del folículo piloso.

En la tabla 2 se muestran los valores normales del TRT dependiendo del diámetro del pelo, y del valor medio del TDT que fluctúa ampliamente desde pelos finos de 50 μm a los gruesos de 125 μm, el TDT fluctúa de 170-1.000 ms. Por lo tanto, para producir un daño óptimo al folículo, la anchura de pulso de la luz incidente debería ser más corta o igual que el TDT del folículo piloso correspondiente. En la práctica, en un área determinada habrá folículos de varios tamaños, para el procedimiento SLP, la temperatura de la vaina del pelo es proporcional a la densidad de energía y al coeficiente de absorción de la vaina del pelo. Es decir, para el tratamiento de pelos finos y con menos contenido melánico se necesitarán fluencias más elevadas que para el pelo más grueso y oscuro.

En la tabla 3 mostramos los valores medios del tiempo de relajación térmica – TRT, y del tiempo de daño térmico  TDT. Se puede observar que el TDT fluctúa mucho dependiendo del diámetro del pelo medio al grueso (50-125 μm), por lo que la amplitud de pulso necesaria para producir un daño térmico a la totalidad del folículo piloso variará igualmente desde valores de 170 a 1000 ms. La anchura de pulso de la luz incidente debe ser menor o igual al TDT del folículo correspondiente. Para el régimen de pulsos súper largos, la temperatura de la vaina del pelo es proporcional a la densidad de potencia y al coeficiente de absorción de la vaina del pelo. Es decir, el tratamiento del pelo más fino y claro requerirá una mayor densidad de potencia que el pelo más grueso y oscuro. El diámetro de la zona de daño térmico alrededor de la vaina del pelo depende de la anchura del pulso y de la densidad de energía o fluencia. Esta densidad de energía debe ser mayor del umbral en el cual la temperatura de la vaina del pelo y la matriz excedan ligeramente el umbral de temperatura de daño tisular (>75ºC). Cuando la vaina del pelo y las células matriciales se calientan excesivamente (>100-200ºC) se producirá derretimiento o vaporización de estas estructuras. Esta secuencia de acontecimientos que ocurren cuando se utilizan fluencias altas con anchuras de pulso cortas o largas (1-100 ms) son indeseables por dos motivos: 1. Se destruye la estructura que absorbe la luz del láser y que es necesaria para posteriormente producir un daño folicular efectivo. 2. La energía de la luz láser se utiliza ineficazmente causando el derretimiento y a vaporización del pelo y del agua.

En la tabla 4 se hace una comparación entre pulsos largos y pulsos súper largos, los diferentes efectos en las estructuras diana, densidades de energía y de potencia.

Autor: Hilario Robledo MD, PhD, FACS