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Láser Estético

El láser Nd:Yag de pulso largo para la eliminación del pelo

Escrito por: AEMLE | El día: 30 - agosto - 2010 | 0 Comentarios

Introducción

Muchos láseres se han propuesto y han sido probados clínicamente para su uso en la eliminación de pelo excesivo o no deseado. A la hora de elegir las características de la longitud de onda y pulso, se deben analizar las interacciones tisulares mediadas por la luz láser. El láser Nd:YAG de pulso largo puede proporcionar ventajas sobre otras longitudes de onda en uso actualmente. Esto es especialmente cierto para tipos de piel oscura debido a la reducida absorción en la melanina epidérmica de esta longitud de onda que posee el Nd:YAG. Adicionalmente, la longitud de onda y el tamaño del spot adecuados, junto al pulso largo del Nd:YAG puede proporcionar una combinación ideal de seguridad, eficacia clínica y tiempo mínimo de tratamiento. Factores técnicos relacionados con el empleo de láseres para la eliminación de vello: El concepto de utilizar un láser para producir el daño preciso y por tanto prevenir el crecimiento de pelo no deseado ha existido desde los primeros días de utilización del láser en aplicaciones médicas. En este tiempo se han investigado muchas longitudes de onda y se han desarrollado varios sistemas comerciales con resultados parcialmente satisfactorios. Hasta el momento ningún sistema ha demostrado ser completamente satisfactorio. Para conseguir el éxito clínico, el sistema ideal de láser debe producir un daño significativo al folículo sin producir otras secuelas.

Consideraciones sobre la longitud de onda

La piel es un medio óptico complejo. El transporte del fotón en la piel depende de su absorción y de las propiedades de dispersión. Adicionalmente, las propiedades ópticas de la piel humana dependen de la persona, localización anatómica e incluso de la temperatura. Los fotones de longitudes de onda entre 600 y 1200 nanómetros penetran más profundamente en la piel, viajando unos pocos milímetros antes de ser absorbidos por la dermis (1).Los láseres comerciales difieren en su longitud de onda, duración o anchura de pulso y fluencia (densidad de energía), teniendo todos estos factores repercusión en el resultado final del tratamiento. Las longitudes de onda disponibles actualmente incluyen 694 nm – láser de rubí; 755 – láser de alejandrita; 800-820 nm – láser de diodo y 1.064 nm – láser Nd:YAG. Estas longitudes de onda fueron elegidas por su absorción relativamente alta en la melanina (objetivo principal) y relativamente baja absorción en otros componentes de la piel. A medida que la piel se oscurece con mayores cantidades de melanina, la profundidad de penetración disminuye debido a la competencia entre la melanina contenida en el pelo y en la piel. El coeficiente de absorción para la melanina disminuye conforme se pasa de una longiud de onda más corta a otra mayor. Debido a que la concentración de melanina en el folículo capilar es siempre mayor que en la unión dermo-epidérmica, la mayor parte de la energía será absorbida por el folículo. Sin embargo, siempre existe el riesgo de que parte de la energía sea absorbida por la melanina contenida en la piel. Por lo tanto, las longitudes de onda con menos absorciónen la melanina se considerarán más seguras para pieles más oscuras con alta concentración de melanina (2).

Gráfico 1. Este gráfico compara el porcentaje de luz que penetra en la piel blanca 3,3 mm según el tamaño del spot para láseres de Alejandrita, Rubí y Nd:YAG, con un spot de 10 mm, un 22% de la energía Nd:YAG penetra 3,3 mm, frente a un 17% de la energía en el caso del láser Rubí y Alejandrita.

Consideraciones de la duración de pulso

Dado que es clínicamente deseable tratar selectivamente el folículo del pelo sin producir daños en los tejidos circundantes, la energía láser se suministra siempre en pulsos cortos, individuales. El tejido objetivo alcanza su máxima temperatura una vez que la luz del láser ha sido absorbida. En ese momento el folículo comienza a enfriarse transfiriendo calor a los tejidos adyacentes, fenómeno conocido como conductividad térmica. El tiempo que se necesita para reducir la temperatra en un 50% en el tejido objetivo se conoce como Tiempo de Relajación Térmica (TRT). A fin de destruir el tejido diana, la duración del pulso del láser debe aproximarse a su TRT, idealmente debería ser aproximadamente la mitad de su TRT. Igualmente, con el fin de evitar la destrucción del tejido circundante y producir efectos secundarios indeseables, la duración del pulso del láser no debería exceder al TRT de la estructura que vaya a tratarse, en este caso el folículo del pelo (3). Debido a que la epidermis es el primer tejido expuesto al rayo de luz, resultará dañado si la energía se suministra en un periodo de tiempo demasiado corto. Por lo tanto, la duración del láser en el tejido debería exceder el TRT de la epidermis (2). Igualmente, con la finalidad de dañar el folículo, la energía láser debe suministrarse en un pulso cuya duración sea más corta o igual que el TRT del folículo piloso. Si el pulso es demasiado largo será capaz de disipar la energía antes de alcanzar temperaturas destructivas en el interior del mismo. Se calcula que el TRT de la epidermis está entre 1-10 ms, dependiendo de su grosor. El TRT del folículo del pelo se estima que está entre 40 y 100 ms, dependiendo de su diámetro (1 y 4). Por lo tanto, el láser utilizado para la eliminación del pelo debe ser capaz de suministrar un pulso cuya duración sea mayor de 10 ms (esto es relativamente cierto), pero menor de 100 ms. Por lo tanto, el láser utilizado para eliminación del pelo debe ser capaz de suministrar un pulso cuya duración sea mayor de 10 milisegundos, pero menor de 100 ms. Para tratar de modo adecuado todos los grosores de pelo, la duración de pulso debe estar entre los 10 ms para pelos finos, y los 50 ms para los pelos más gruesos. algunos láseres comerciales como el rubí, alejandrita y diodo son capaces de producir duraciones de pulso dentro de estos márgenes, pero otros muchos no.Los láseres Nd:YAG pueden ser de onda contínua, pulso largo ó Qswitched. Los pulsos de un láser Nd:YAG Q-switched son demasiado cortos para asegurar una eliminación del vello duradera, ya que su duración rara vez excede las decenas de nanosegundos (10-9 segundos), siendo sin embargo ideales para la eliminación de las partículas que componen los tatuajes y para cierto tipo de pigmentaciones en la piel en su versión de frecuencia doblada (f:d – 532 nm) (3). En los láseres de onda contínua Nd:YAG se puede fraccionar su pulso para producir pulsos cortos, el inconveniente es que su energía es demasiado baja para proporcionar la suficiente fluencia y por lo tanto llegar a destruir el folículo del pelo. Es necesario tener cuidado a la hora de asegurarse de que un sistema láser tiene la adecuada duración de pulso para garantizar su eficacia clínica. Muchos láseres de primera generación ideados para la eliminación del vello producían pulsos demasiado cortos en duración respecto a lo que se necesita en términos de tiempo de relajación térmica – TRT (4). Refrigeración epidérmica Además de ajustar la duración de pulso para evitar la destrucción de la epidermis, se utilizan otros métodos de protección de la epidermis como la refrigeración. La refrigeración epidérmica permite también que se utilicen mayores cantidades de energía sin resultados adversos. Un sistema óptimo de refrigeración enfriará y protegerá la epidermis sin enfriar el tallo capilar. Uno de los métodos consiste en aplicar un spray criogénico a la epidermis. Éste spray se evapora instantáneamente sustrayendo calor a la epidermis, lo que congela temporalmente la capa epidérmica. Si se aplica correctamente, la aplicación durará tanto como la exposición a la energía láser, también hoy antes o después del disparo láser (pre y postcooling) lo que permite enfriar selectivamente la piel antes o después de la emisión del haz de luz láser no interfiriendo con la reflexión de la luz en las partículas del spray cuando se dispara simultáneamente (3), método utilizado anteriormente. Mal utilizado puede producir alteraciones de la pigmentación de la piel, cambios de las características ópticas de la piel debido a la congelación de la misma por la formación de partículas /escarcha) que pueden reflejar el haz de luz láser. En general, los sistemas láser que utilizan este método han conseguido un muy adecuado perfeccionamiento que garantiza satisfactoriamente la protección epidérmica, siendo su principal inconveniente el alto coste del spray. Un segundo sistema de refrigeración consiste e la aplicación de un gel de base agua a la epidermis. El gel se refrigera previamente en una nevera. Este sistema es engorroso de usar y también puede alterar las propiedades ópticas de la piel. Debido a que el gel absorbe calor en cada pulso, se debe retirar y sustituir constantemente por nuevo gel fresco durante el tratamiento. Otro sistema de refrigeración es aplicar una paleta de metal extremadamente fría a la zona de tratamiento inmediatamente antes de la exposición láser. La temperatura de la piel dependerá del tiempo que el metal ha estado en esa zona. Lamentablemente la visibilidad de la zona se ve oscurecida. Un sistema más extendido de refrigeración epidérmica es a través de un cristal en contacto con la superficie de la piel constantemente enfriado. Este cristal está hecho de un material ópticamente transparente aunque existe una pequeña reflexión, y con una alta conductividad térmica. Normalmente se elige el zafiro sintético. El cristal se aplica sobre la piel, presionándola, y la luz láser pasa a través del cristal. El zafiro se refrigera por el paso constante de un fluido a una temperatura cercana a 0º C (normalmente de 2-4 ºC). Este sistema permite al profesional mantener una temperatura constante en la lente y refrigerar de modo efectivo los tejidos inferiores, nosotros pensamos que al igual que el método mencionado anteriormente, la paleta metálica, la temperatura de la piel dependerá del tiempo que ha estado este cristal en contacto con la misma, a pesar de que la temperatura sea constante de 2-4 ºC, la prolongación en el tiempo de contacto puede enfriar las capas más profundas de la piel incluso el tejido celular subcutáneo (3). También se ha dicho que al presionar la lente sobre la piel se reduce la distancia al folículo y sería un beneficio adicional para longitudes de onda más corta (4), el inconveniente sería que al hacer la piel más compacta, más densa por la presión ejercida, podrían cambiar las propiedades ópticas de la piel igualmente (3). La mayor parte de los sistemas permiten una buena visibilidad de la zona de tratamiento. Otros sin embargo, están unidos a la pieza de mano de tal modo que bloquean la visión de la zona de tratamiento. Otro inconveniente que se produce es el que la lente o zafiro tiende a empañarse y se le adhieren partículas de la piel, lo que obliga a una limpieza frecuente, ya que de otro modo, esas partículas podrían calentarse lo suficiente como para producir quemaduras (4).

Gráfico 2. Este gráfico compara el porcentaje de luz que penetra en la piel más oscura 3,3 mm según el tamaño del spot para láseres de Alejandrita, Rubí y Nd:YAG, con un spot de 10 mm, un 23% de la energía Nd:YAG penetra 3,3 mm, frente a un 10% de la energía en el caso del láser Rubí y un 15% en el caso del láser Alejandrita. Por otro lado, un spot de 10 mm de Nd:YAG suministra prácticamente el doble de energía a esa profundidad que uno de 5 mm de la misma tecnología. Otro sistema que nosotros utilizamos en combinación con algunos de nuestros láseres, es la aplicación de un chorro de aire frío con temperaturas inferiores a 0º C, que de este modo enfría una amplia zona de la piel. La ventaja de este sistema es la de permitir al profesional trabajar de un modo rápido sobre una zona amplia y que ofrece una adecuada protección de la epidermis. Los inconvenientes son que, normalmente se debe adquirir un aparato de grandes dimensiones para producir el aire frío y que se necesita la ayuda de una segunda persona para la aplicación del aire frío, aunque también puede acoplarse a la pieza de mano del láser que se esté utilizando. El último sistema aplicado de refrigeración es el de refrigeración por contacto integrado. Con este sistema la propia pieza de mano tiene una zona metálica fría de un tamaño mayor al de la zona de tratamiento. La pieza de mano se desliza de modo que se va dando el tratamiento sobre la zona enfriada previamente. La relación entre el tamaño de la zona enfriada y la tasa de repetición, garantiza que la zona ha sido suficientemente enfriada antes del tratamiento. Los inconvenientes es el de mayor volumen y peso de la pieza de mano y por lo tanto mayor dificultad para tratar zonas de superficie más irregular, donde es más difícil el desplazar en contacto la parte metálica integrada con esta superficie irregular de la piel (cara).

Tamaño del spot y energía suministrada

El tamaño de la zona de epidermis expuesto a cada pulso del láser varía mucho según el tipo de láser. Con un diámetro grande del haz de luz (> 2mm), cualquiera de estas longitudes de onda puede producir un daño suficientemente profundo, ya que más del 50% de la energía suministrada puede alcanzar un tejido por debajo de los 2 mm de la superficie. Dependiendo de la longitud de onda del láser, la dispersión de la luz en la piel antes de alcanzar el cromóforo diana varía. Con parámetros equivalentes de fluencia y absorción, longitudes de onda con mayor dispersión precisan de mayores tamaños de spot para penetrar a la misma profundidad que una longitud de onda con menos dispersión, es decir, más larga. Así, un láser de rubí necesitará un tamaño de spot mayor que uno de alejandrita para alcanzar la misma profundidad en el tejido; el alejandrita un spot mayor que el láser de diodo de 800 nm y éste uno mayor que el láser Nd:YAG.

Conclusión

Cuando se evalúa un sistema láser desde un punto de vista estrictamente técnico, es necesario considerar una multitud de factores incluyendo longitud de onda, duración del pulso y tamaño del spot. Además de esto, el tener una evidencia clínica clara de la eficacia del sistema es una parte imprescindible como parte de la evaluación previa por parte de los profesionales que vayan a decidirse por la adquisición de algún sistema láser.

Bibliografía

1. Wheeland RG. Laser-assisted hair removal. Dermatol Clinics 1997; 15: 459-77.
2. Ölsen EA. Methods of hair removal. J Am Acad Dermatol 1999; 40: 143:55.
3. Robledo H. Principios generales de la luz láser en la cirugía cutánea y su interacción tisular. Cir Esp 2001; 69 (5): 486-489.
4. Grossman MC, Dierickx CC, Farinelli W, Flotte T, Anderson RR. Damageto hair follicles by normal-mode ruby laser pulses. J Am AcadDermatol 1996; 35: 889-894.
5. Anderson RR, Grossman MC, Farinelli W. Hair removal using optical pulses. US Patent #5.735.844, 1988.

Los gráficos sobre la penetración de la luz se derivan del trabajo de Z. Zhao y P. Fairchild ³Dependence of Lihgt Transmission Trough Human Skin on Incident Beam Diameter at Different Wavelenghts², SPIE Proceedings, Vol 3254, 01.98.

Autores

Dr. Hilario Robledo & Dra. Inés Aguirregomezkorta