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Láser Estético

Rosácea, poiquilodermia

Escrito por: AEMLE | El día: 4 - octubre - 2010 | 0 Comentarios

La tecnología láser ha conseguido avanzar de tal manera que es capaz de solucionar diversos problemas que años atrás se creían imposibles de erradicar. Dos de esos son la rosácea y la poiquilodermia, ambos problemas muy similares, a los cuales se puede poder fin gracias al láser.

Las lesiones vasculares se pueden eliminar eficazmente con el láser entre un 80% y un 100%, eliminando las venillas dilatadas y enrojecimientos de forma rápida y segura para el paciente, logrando corregir los vasos que se encuentran lesionados sin producir daños en las estructuras o tejidos circundantes.

Rosácea

La rosácea se trata de una lesión cutánea vascular que resulta un verdadero problema facial y estético para muchas personas. Generalmente aparece en personas con pieles finas y sensibles que posean cierta tendencia a la congestión.

La zona afectada suele presentar enrojecimiento, seguida de la aparición de venillas dilatadas que provocan manchas rojizas en el rostro y granitos de pus. Una mala circulación sanguínea del retorno venoso es la causante de su aparición. Los cambios bruscos de temperatura es el principal motivo por el cual aparece la rosácea, aunque no es el único motivo, ya que existen otros factores como por ejemplo la exposición al frío, al viento, radiaciones o al calor sin protección alguna, los trastornos nerviosos o alimenticios, tratamientos con corticoides, factores hormonales (embarazo), el estrés o diversas enfermedades.

La mayor parte de pacientes que sufren de rosácea son tratados con el láser Nd-Yag de pulso largo si las venillas se localizan en pequeñas zonas del rostro. Sin embargo, si las venillas se localizan en la superficie del rostro es ideal emplear la luz pulsada IPL.

Poiquilodermia

La poiquilodermia es una lesión cutánea semejante a la rosácea, pero que por norma general afecta a la zona del cuello con eritema, venillas dilatadas (telangiectasias) y pigmentación moteada, al igual que la aparición de una ligera atrofia cutánea.

Su aparición es especialmente habitual en mujeres que posean una piel clara y que hayan estado expuestas al sol durante muchos años sin la protección adecuada. Aunque no supone ningún problema para la salud del sujeto sí que resulta un problema estético para quien lo sufre.

La solución más eficaz a la poiquilodermia es el tratamiento con luz pulsada IPL, ya que resulta realmente eficaz para tratar este problema, aportando una gran mejoría tanto a las lesiones vasculares visibles como al enrojecimiento y la pigmentación.

Sesiones con el láser vascular

Para ambas lesiones cutáneas se requieren varias sesiones que tienen una duración aproximada de 45 minutos, pudiendo volver a su actividad normal de forma inmediata.

Las sesiones se suelen espaciar en el tiempo entre 1 y 2 meses, aunque los resultados se podrán observar pasados 10 días después de la primera sesión, notando una reducción de la lesión progresiva.