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Láser Estético

Tatuajes eliminados a través del sistema linfático

Escrito por: AEMLE | El día: 21 - diciembre - 2010 | 0 Comentarios

Tatuajes no deseadoseliminar tatuajes

Cada vez son más las personas que desean eliminar sus tatuajes, para lo cual los pacientes se comienzan a decantar por las técnicas láser frente a otro tipo de métodos invasivos que conllevan un mayor riesgo para los pacientes, como ocurre con la extirpación quirúrgica y la dermoabrasión.

La acción que produce el láser sobre el tatuaje es sencilla, el láser logra eliminar los tatuajes que son indeseados por los pacientes a través del sistema linfático. Este procedimiento también es llevado a cabo para eliminar los tatuajes médicos que son realizados a todas aquellas mujeres con cáncer de mama a las cuales se les ha debido demarcar las zonas de radioterapia.

El láser reemplaza las técnicas tradicionales

El aumento en el uso de los láseres está dejando de lado y reemplazando las intervenciones de tipo quirúrgico así como la dermoabrasión para la eliminación de todos aquellos tatuajes que no sean deseados. Por ello, hoy en día podemos decir que la mayor parte de los tatuajes pueden ser eliminados de una forma poco o nada invasiva para el sujeto. De este modo se logran evitar todas las posibles consecuencias o complicaciones que puedan surgir derivadas con motivo de someterse a una intervención quirúrgica en la que se realiza una resección de la piel tatuada, lo que en muchas ocasiones ha debido ser rellenado mediante un injerto con la propia piel del paciente.

La nueva tecnología laser permite prescindir de la técnica de la dermoabrasión, donde se emplean unos láseres mucho más agresivos para la piel del paciente y que de forma literal queman la zona de piel de la persona en la que se encuentra el tatuaje. Una técnica que en mayor o menor grado deja secuelas, como cicatrices que pueden ser de mayor o menor tamaño dependiento del tatuaje.

¿Cómo actúa el láser para eliminar el tatuaje?

La energía que emite el láser en cada uno de los pulsos es absorbida por las células de la piel que se encuentran repletas de pigmento. Esto provoca que el pigmento salga del interior de las células, facilitando su salida de la célula y por tanto permitiendo que el pigmento sea eliminado a través del sistema linfático y la circulación sanguínea. Los pigmentos migran hacia las glándulas de la región y terminan por desaparecer, provocando que sus contornos y definición sea cada vez más difusa, hasta llegar a eliminar el tatuaje.